El Kenpo es un arte marcial que busca el desarrollo del ser humano en todos sus aspectos: físico, mental y espiritual, busca el conocimiento interior, el equilibrio, la armonía y una convivencia pacifica y respetuosa con todos los seres que nos rodean y acompañan en nuestro camino.
La verdadera Defensa Personal es el arte de la anticipación, prever las situaciones de peligro y evitarlas, la más grande y verdadera autodefensa es vivir y forjar a nuestro alrededor un mundo de paz y armonía. Un verdadero estudiante de Kenpo evita la violencia, obedece la ley y busca vivir en paz y armonía, pero en caso de necesidad, en una situación de gran peligro para la vida, esta perfectamente entrenado para repeler la agresión y aplicar técnicas devastadoras y letales para la integridad física de su agresor.
En el aspecto físico salir victorioso en la defensa personal es la esencia del arte del Kenpo, en la defensa personal se vence con el ritmo que nace del vacío, con la cadencia que nace de la inteligencia y con el conocimiento del ritmo del contrario, pero hacer daño, herir o matar no es el camino de la humanidad ni la finalidad del Kenpo.
La parte interna del verdadero espíritu del Kenpo radica en la humildad, en la sencillez, en el autocontrol permanente; ser humilde significa ser respetuoso, responsable y justo con los demás y con nosotros mismos, la persona humilde no se rebaja ante nadie, pero tampoco permite que nadie se rebaje ante ella.
El verdadero practicante de Kenpo debe tener un espíritu amplio y abierto, ser paciente, humilde, comedido y dar muestra de una calma interior absoluta. Debe entrenar su espíritu continuamente en estrategia y táctica, debe buscar la sencillez, que es la clave de la maestría, la perfección, la pureza, la serenidad y la entrega en cada técnica, en cada movimiento, en cada gesto; se debe interiorizar la técnica hasta el punto en que esta brote del inconsciente en un movimiento en forma natural. Aquel que logre aprender el poder de lo natural será dueño de cualquier situación, por esta razón la técnica no debe ser rutina mecánica, porque así limitamos nuestra mente y se vuelve rígida y carente de espíritu. El entrenamiento constante debe ser una parte normal de la vida para que el cuerpo y el espíritu permanezcan alerta en cualquier situación.
Entrena cada día con la ilusión, la energía, el entusiasmo y el espíritu de tu primer día, vive cada entrenamiento como si fuera el último momento de tu vida y trabaja como si fueras a vivir eternamente.
El autentico guerrero solo tiene un hombre al que vencer: Uno mismo. La senda del guerrero es la vía libre del conocimiento, sin aferrarse a nada ni a nadie, ese es el camino autentico y puro del Kenpo, cada quien esculpe su propio camino, este esta en nuestro corazón, en la fuente de la conciencia, en nuestro espíritu, convertir el corazón del universo en el propio corazón es el camino del guerrero.
Oración de inicio de clases
Me encuentro ante tí, despojado de toda soberbía
lleno de humildad y optimismo,
buscando la luz
que me lleve a la verdad
respetando tu creación porque así lo has designado tú
que estas en todas las cosas
Oración de fin de clases
Gracias a tí y a todos mis hermanos
por permitirme ser fuerte y honesto
para reconocer y superar mis debilidades
enfrentandome a mi mismo
en la ruta de mi existencia.